ELIGE TU VESTIDO IDEAL 

 

Incluso antes de saber que nos vamos a casar

Continuamente vemos vestidos de novias, en la televisión, en las revistas, en los escaparates… y sin darnos cuenta vamos adquiriendo preferencias por un tipo de vestido u otro, de palabra de honor, con mucha cola, con bordados…

Ahora que por fin tienes esa fecha que marcará un antes y un después en tu vida, no sólo basta con tener una preferencia por un estilo de vestido u otro, ahora tienes que decantarte por aquellos vestidos de novia que vayan en armonía con tu cuerpo. Por qué no todas tenemos el mismo cuerpo ni la misma forma, al momento de elegir un vestido, y aún más el vestido de novia, es muy importante conocer la forma de tu cuerpo y saber que no todos los vestidos nos van a quedar igual. Por ello no debes centrarte en un modelo en particular sino fijarte en que tu figura se vea favorecida.  

 Clasificaremos los distintos cuerpos en CUATRO grandes grupos: forma de reloj de arena, rectángulo, triángulo invertido o cuerpo de pera o triángulo.

 Empezaremos por la forma del reloj de arena, que puede que sea uno de los más comunes. Este tipo de cuerpos se caracteriza por una cintura pequeña, afinada, y busto y cadera más amplios. Si tu silueta cumple estas características, puedes realzar las curvas de tu cintura eligiendo líneas sencillas, sin demasiada pedrería ni bordados.

 La forma de rectángulo, recta por arriba y por abajo, de ahí su nombre, muestra un balance entre busto y cadera. Casi no se distingue la cintura. Si se elige un vestido ajustado al talle, creará ilusión de cintura, de curvas. Es recomendable usar faldas voluminosas, lo que determina separación entre el talle y la cadera.

 El triángulo invertido, se define así cuando el busto y hombros son amplios, mientras que la cadera es algo más estrecha. Aquí lo que nos interesa es aportar un mayor volumen a las caderas. Una buena elección sería decantarnos por un vestido con corte evasé, ceñido hasta la cintura y a partir de aquí una caída hasta el final, de esta manera no se marcan las caderas. Otra opción sería decantarse por un vestido con corte de princesa. El corte tipo imperio también es recomendable, pero con falda a varias capas para lograr el volumen que se desea.

 El conocido como cuerpo de pera o triángulo es aquel es la que la parte inferior, las caderas y nalgas son visiblemente más anchas que la cintura y busto. Un vestido en corte A será con el que te verás más favorecida ya que no se ceñirá a la parte de las caderas. 

 Vestidos en corte A: La parte de arriba es ajustada y a la altura de las caderas la caída se va agrandando y puede llegar a ser bastante voluminosa. Puede que este sea uno de los vestidos por los que más novias se decantan ya que su forma se acopla bien a todas las figuras. Si tienes las caderas anchas y cintura de avispa este es tu corte.

 El corte recto es ideal para chicas cuyo cuerpo tiene pocas curvas, ya que estos son ajustados hasta el talle, a partir de aquí tiene una caída en A hasta el final y es a partir de la cintura cuando cobra más volumen.

 El vestido de corte evasé es aquel cuyo corte del vestido cae a los lados a partir de la cintura, pasando por la zona de las caderas sin marcarlas, será el vestido idóneo para aquellas novias que no quieran ir con un vestido muy ceñido. Gracias a su generosa caída no llega a adherirse a la silueta.

 El Corte de princesa, corte elegante donde los haya. Va entallado hasta las rodillas, y a partir de aquí es donde empieza la caída, y por lo tanto el vuelo. La caída puede ser corta hasta lo más larga que se desee. Este vestido se ciñe a las caderas, por lo que si lo que quieres es resaltar tu figura este corte de princesa te hará sentir como su nombre indica.

 Si por lo contrario, lo que no quieres es que se noten tus curvas, el Corte imperio tiene la misión de caer desde la zona del pecho hasta la cola.

Si eres bajita este corte será de tu agrado ya que te hará parecer más alta.