¿PRÊT A PORTER O A MEDIDA?

 

El vestido de novia: ¿Prêt â porter o hecho a medida?

La elección del vestido, está en gran medida, condicionada por el factor económico y todavía más hoy en día. Los vestidos de confección o "prêt â porter", suelen ser mucho más asequibles que los vestidos hechos a medida, aunque no siempre es así ya que depende de la marca y del diseñador que puedas elegir.

Hay que tener en cuenta que los vestidos de confección, también se pueden adaptar o realizar pequeñas modificaciones a gusto del cliente. Y siempre se hacen pruebas, en general dos o tres y son importantes ya que la novia, en ocasiones, puede estar sometida a dieta o estrés y variar su silueta. Pero el prêt â porter también tiene sus ventajas ya que si encuentras un vestido que se adapte a tu cuerpo a la perfección y a tus gustos, por supuesto, ya no tendrás que tomar decisiones en cuanto al color o al tejido del vestido, lo encuentras y sientes que está hecho para ti, siempre pensando que se pueden llegar a hacer muchos retoques a cualquier vestido, de ello os informarán las modistas. Si sabes ya de antemano que tu vestido de novia lo van a confeccionar exclusivamente para ti, hazlo con 8- 10 meses de antelación, ya que las citas con el diseñador, selección de forma y tejido del vestido, pruebas y más pruebas lleva su tiempo.

Los vestidos de novia, al igual que el resto de prendas del día a día, tienen formas, colores o tejidos que son tendencia, propios de cada temporada. Por ello, hay que tener en cuenta si el vestido es para una boda de verano o de invierno, aunque muchas novias no tengan este aspecto en cuenta, optan más por acertar con el diseño y con la silueta que quieran conseguir con el vestido. Hay que tener en cuenta que no Como no todos los tejidos tienen el mismo tacto, caída, brillo o color, las telas que tienen un mayor peso o con más pedrería, normalmente serán más costosas. No todos los tejidos tienen tampoco la misma composición por lo que a lo mejor te gusta un tejido que a la hora de confeccionarlo a tu medida sea más difícil acoplarse a tu silueta, también la elección de un tejido u otro te puede permitir en mayor o menor medida que tu piel transpire y por lo tanto ir más cómoda.

Tejidos como: blonda, damasco, raso, micado, muaré o terciopelo son perfectos para el invierno por sus composiciones.  En cambio, para la época opuesta, el verano podemos elegir tejidos más finos tales como: organdí, gasa o muselina, organza o crepé.

Cuando pensamos en un vestido de novia nos viene a la cabeza un color, el blanco. Pero los diseñadores siguen sus patrones y tendencias y el color de los vestidos de novia por excelencia puede cambiar y convertirse en blancos blancos rotos, marfiles, tonos cremas y otras gamas de colores diferentes del blanco al que tan acostumbrados estamos.