UNA INVITADA MUY ESPECIAL. LA MADRINA

 

El privilegio de ser madrina le corresponde por norma general a la madre del novio, excepto en un caso, si ha fallecido, este honor le correspondería a la hermana del novio pero también puede serlo la madre de la novia.

Sabemos que la novia es la primera en elegir su vestido, que para eso es su gran día. Pero como ya hemos dicho ser madrina es un privilegio y es que son las segundas en elegir vestido. Después de elegirlo (que seguro no es tarea fácil, y como lo sabemos más adelante te damos unos pequeños consejos) ha de informar del color. Después la misión de elegir vestido para a la madre de la novia, hermanas y amigas. Lo habitual es que estas últimas luzcan un color diferente al de la madrina (por eso ese informe previo) para no restarle protagonismo; aunque a veces sea inevitable compartir color. 

Unos colores son más apropiados que otros dependiendo de la época del año en la que nos encontremos: en verano o primavera, colores pastel, lavandas, aguas… y en otoño o invierno, burdeos, azul cobalto, grises o verde esmeralda son un gran acierto.También se aceptan vestido a dos piezas, vestidos con abrigo o vestidos con chaqueta, todo dependerá del lugar de la ceremonia y del clima. Desde Atidemi Novias apostamos por que el vestido sea monocolor, es decir de un solo color, o con diferentes tonos. Eso sí, el toque de color es para los complementos como lo son el tocado o los zapatos.

Con mayor frecuencia, las invitadas apuestan por los tocados. En el caso de las madrinas se convierte en complemento imprescindible. Aunque hay que tener en cuenta que tanto el tocado como la pamela son buenos aliados solamente para bodas de mañana, aunque si tenéis una boda de tarde o por la noche  y no queréis prescindir del tocado podéis decantaros por uno menos llamativo y más pequeño.  Si eres la madrina tienes el privilegio de ir de largo, independientemente de la hora de la ceremonia, aunque si es por la mañana también puedes optar por un vestido a media pierna. 

 Otros complementos

Las carteras, bolsos mini o clutch; eso sí, pequeños.

Los guantes cortos tampoco los descartamos.

Y las joyas, grandes aliadas sin que pasen a convertirse en algo barroco y demasiado sobre cargado.