INVITADA DE BLANCO

 
 
¿Tienes una boda a la vista? Lo primero que piensas es en el vestido que vas a llevar pero antes tienes que tener en cuenta si se trata de una boda de día de noche, el lugar donde se celebra, o si se trata de una boda religiosa o civil. Asistir a una boda requiere cumplir un protocolo y acertar con un buen estilismo.
 
No hace falta que nadie nos diga que lo más correcto es llevar un vestido de cualquier color excepto uno: el  blanco. A menos que la boda sea en la playa y se especifique que hay que ir todos de blanco como en la boda de Paulina Rubio. La cantante pidió que sus invitados fueran de blanco.
 
A no ser como en este caso, en el que se pide expresamente, las invitadas deben evitar el blanco y todas sus variedades, blanco roto, hueso… tonos reservado para la novia. Otro color que se evitaba era el negro, ya que estaba ligado con el luto, aunque esta  percepción ha cambiado con los años y cada vez es más habitual ver este color en vestidos de invitadas ya que estiliza la figura y es un color muy elegante, aunque se recomienda únicamente en bodas de noche. 
 
Sin embargo, hay excepciones, a todos nos viene a la mente el vestido blanco que lució Pipa Middleton, en el enlace de su hermana Catalina con Guillermo de Inglaterra. Como consecuencia de ello consiguió acaparar todas las portadas. La pregunta es: ¿si no hubiera ido de blanco hubiera tenido la “hermanísima” la misma repercusión? Lo curioso es que no hay ningún protocolo que prohíba expresamente que la dama de honor no pueda ir con un vestido de ese color y la novia es la que elige como serán los vestidos de damas de honor
Recordamos también otras damas de honor de bodas reales con tonos blanquecinos como las de Diana de Gales o las de Sarah Ferguson.
 
En el caso de la Reina Rania de Jordania, una de las mujeres más elegantes del mundo, asistió al enlace los príncipes de Asturias en la catedral de la Almudena con un modelo largo en tonos malvas y parte de arriba blanca.
 
Sea como sea, hay que evitar hacerle “el feo” a la novia, que puede que no le importe, pero es su día y tiene que destacar. A no ser que nos encontremos en alguna de las situaciones anteriores: que los novios nos pidan expresamente que vayamos de blanco y si somos las damas de honor, la novia decide el tipo de vestido y color que llevaremos.