EL PROTOCOLO EN LAS BODAS

 

El protocolo en las bodas, consejos prácticos para ser una invitada con estilo.

A todos nos gusta que nos inviten a una fiesta. Esta afirmación, a priori, podría ser aceptada por todo el mundo, sin embargo mucha gente cuando oye la palabra celebración empieza a sentir un malestar interno que hace que, en algunas ocasiones, una fiesta se convierta en el suplicio para encontrar el modelito adecuado. Quién no ha llegado en algún momento de ataque de pánico dos días antes de una celebración articulando un “¿Qué me PONGO?” en mayúsculas.

La verdad es que no os vamos a dar la piedra filosofal para encontrar el look ideal en un segundo, no os hagáis ilusiones porqué no existe, sin embargo lo que pretendemos es daros unos consejos útiles, a partir de nuestra propia experiencia con el método de prueba error, para que la difícil tarea se convierta en alguno mucho más ameno, e incluso divertido...
 
Lo primerísimo de todo, y que marcará el resto de condiciones es la propia invitación al evento ¿Exigen un dress code? ¿Os están proponiendo asistir a un picnic? ¿Se trata de una boda en la playa? ¿Sois la madrina o la hermana de la novia?...
 
Seamos sinceros, no hay nada peor que no ir vestida de forma adecuada y en consonancia con el evento en cuestión. No se trata de ir mucho o poco, sino lo justo, y la dificultad radica en encontrar el equilibrio.
 
Una vez tengamos claro el tipo de evento al que hemos sido invitados es el momento de responder un cuestionario básico de preguntas:
 
1. Hora del evento.  No hay nada que quede menos elegante que llevar un vestido largo con brillos a las doce del mediodía. Cuando una boda es de mañana, a no ser que seas la madrina, sí o sí vestido corto.
 
2. Época del  evento. Cada época tiene su color y su tejido, si bien tenemos que tener claro que colores de la paleta son los que nos favorecen, los más oscuros y neutros y tejidos más elaborados los elegiremos para épocas más frías mientras que los colores más claros, atrevidos  y tejidos ligeros serán los principales cuando empiece a asomar el calor en nuestros días. El blanco está prohibido en cualquier tipo de boda y momento, excepto aquellas en las que expresamente lo soliciten así los novios. El negro únicamente para las bodas de noche.
 
3. Resalta los puntos fuertes de tu silueta.  No somos perfectos, eso está claro, pero seguro que hay alguna cualidad en tu cuerpo: brazos esbeltos, bonita cabellera, piernas estilizadas, ojos grandes que se merecen ser destacas.  Destaca lo bueno y disimula las imperfecciones, pero sobre todas las cosas debes sentirte cómoda con el modelo que elijas.
 
4. Utiliza los complementos siguiendo la regla del menos es más tanto para joyas, bolsos y zapatos.
Para las bodas de día si llevas un tocado grande, mejor un vestido discreto y un bolso de tamaño pequeño. Para bodas de noche con vestidos largos descarta el tocado, máxime uno de pequeñas dimensiones o una diadema  Los bolsos y los zapatos, si bien lo de ir coordinados está demodé, deben equilibrar el conjunto.
 
5. El peinado debe ir acorde con los escotes del vestido.
Si quieres potenciar la espada mejor un recogido, lo mismo para cuellos cerrados o halter. Para escotes pronunciados mejor dejar el pelo suelto o semirecogido.
 
6. Pase lo que pase nunca olvides que una fiesta es para pasárselo bien,  lleva un conjunto con el que te sientas a gusto pero ten en cuenta que los mejores complementos son tu sonrisa y actitud. Si estás bien contigo misma, los demás lo notaran.