EL AROMA DE UNA BODA

 

Una fragancia o un perfume te pueden transportar a ciertos momentos mágicos de tu vida. Cada edad y cada época la relacionamos con un olor característico que las definen y distinguen. Por eso, es importante elegir bien el perfume que llevarás el día de tu boda. Recordar ese aroma hará que vuelvas a revivir esos instantes de una forma intensa.

La historia de los perfumes es tan antigua como la historia de la humanidad. En las civilizaciones más antiguas ya encontramos testigos literarios o arqueológicos que nos hablan de los aromas, los ungüentos y los perfumes. Fue en Egipto donde comenzó el arte de la elaboración de perfumes. Posteriormente, romanos y árabes difundirían y desarrollarían una industria aún arcaica pero muy apreciada. En el Renacimiento, Venecia y Florencia fueron las capitales de la perfumería desde donde se expandiría con fuerza por Europa hasta que Francia toma el testigo convirtiéndose en el imperio de los perfumes.

Lo primero qué una novia tiene que pensar es con qué aroma quiere recordar su boda. Puedes optar por buscar una fragancia especial, ese perfume que siempre te ha gustado pero que nunca te has atrevido a llevar. Si eliges esta opción, te recomendamos que pruebes la colonia unos días antes en tu piel para estar segura de que te convence. También puedes optar por llevar la colonia con la que conociste a tu pareja o alguna otra que signifique algo especial para ti. Hoy en día existen multitud de posibilidades pero lo fundamental es que te sientas cómoda con ese aroma, que combine con tu personalidad y que se adapte al estilo que has elegido.

El perfume tiene que adecuarse al tipo de vestido, al peinado e incluso al maquillaje que decidas llevar. No es lo mismo una novia clásica que una romántica, una seductora que una transgresora. Tu perfume debe ir en consonancia con todo el conjunto. También tienes que tener en cuenta si la ceremonia es de día o de noche y la estación en la que te casas. Si es primavera puedes optar por aromas más frutales y florales, si es invierno puedes jugar más con notas de vainilla y madera. La elección es sólo tuya, pero recuerda que la fragancia de ese día quedará para siempre en tu memoria y en la de tu pareja.