BODA TEMATICA

 

Organizar una boda original. Celebrar la boda en la playa o bajo unas haimas. Catering para bodas, cocktail...

La ceremonia civil, ajena a los ritos preestablecidos por la religión, se presta al diseño de una celebración personalizada que no tiene porqué asemejarse a los fríos y protocolarios quince minutos de un Registro Civil. 

Antes de pasar al asunto burocrático, desde Atidemi te recomendamos decidir qué tipo de ceremonia quieres celebrar, aquí tienes algunas ideas:

En primer lugar, habréis de elegir un tema que se identifique con vosotros teniendo en cuenta una importante premisa: se trata de personalizar al máximo vuestra celebración, sin que se convierta en una fiesta de disfraces. Todos los detalles deberían enfocarse a ser una representación de vuestra unión, por lo tanto no tiene sentido, por ejemplo, tematizar la boda en un país en el que ni habéis estado ni conocéis cercanamente. El poner en escena un país o región tiene sentido cuando alguno de los integrantes de la pareja tiene raíces en él o si os conocisteis o tenéis grandes recuerdos relacionados con el lugar. Recuperar viejas tradiciones típicas de vuestra región de origen también puede resultar de lo más original, indaga entre tus abuelas o conocidas más longevas, seguramente ellas podrán aportar alguna idea que podréis rescatar del pasado.

Para cualquiera que sea el tema que elijáis, debéis tener en cuenta que el concepto debe adaptarse a todas las parcelas de la celebración: Lugar y decoración, ceremonia, indumentaria de novios, pajes y damas de honor, banquete y fiesta, detalles y sorpresas, todo debe mantener una línea común para que el evento realmente quede redondo.

Según hemos podido comprobar desde Atidemi, uno de los temas más recurrentes, por su adaptabilidad, es el color. Convertir la celebración en un poema en rosa o malva, te permite un amplio abanico de posibilidades en lo que lo primordial es el color, donde puedes jugar con telas y flores en la decoración, elegir en el menú platos que entren en la gama o estén decorados en armonía cromática.

Una pasión o afición común también puede dar mucho juego, y es perfecto para que los invitados menos allegados conozcan algo más a la pareja: una boda motera, o inspirada en un musical puede ser muy divertida si además contáis con la complicidad de vuestros amigos y familiares.

 

Aunque algo menos directo, también podemos desarrollar un concepto más abstracto aunque no por ello menos bonito. Inspirar la boda en elementos emotivos como el amor, la pasión o la unión puede resultar de lo más elegante si tenemos un equipo artístico que nos ayude y asesore adecuadamente. La elección de vuestro artista favorito como temática también puede resultar una buena alternativa.¿Qué tal una boda daliniana?