Save the date

 

 Las tradicionales invitaciones de boda han pasado a la historia. Emails, vídeos, galletas, acuarelas... Un sin fin de opciones para elegir tanto el diseño del save the date hasta los meseros o el libro de firmas.

 
Cuadrar los tiempos, los estilos, la información necesaria y las direcciones de los invitaciones puede convertirse en una tarea titánica. Por todo ello, lo fundamental es saber en qué consiste cada cosa y cuándo hay que comunicarlo a los invitados. Te lo contamos:
 
Save the date: Se trata de un tipo de pre-invitación, que se envía entre 6 y 12 meses antes del enlace. No anula la invitación propiamente dicha y suele ser de carácter más informal. Como después enviaremos la invitación, este save the date debe limitarse a indicar el nombre de los contrayentes y el día del enlace, sin lugar ni más especificaciones.
 
Las invitaciones: Es algo más importante de lo que parece, que además puede servirnos para que los invitados se hagan una idea del tipo de enlace que será. El diseño gráfico ofrece infinidad de posibilidades maravillosas que convierten las invitaciones en auténticas obras de arte. Para los más atrevidos, a veces un vídeo de la pareja sirve también como invitación. ¿Qué debe contener? El nombre de los novios, el nombre de los invitado a los que se dirige (especificar si pueden llevar acompañante mejor), la fecha y la hora exacta, el lugar, tanto de la ceremonia como de la celebración, si sucede en sitios diferentes (si es complicado de llegar, siempre es mejor acompañarlo de un mapa), y el dress code (si las mujeres deben ir de largo, si los hombres deben vestir chaqué o esmoquin...).