VAMOS A ORDENAR


 

Nos vamos a saltar el paso previo, ya de por sí estresante, ese en el que piensas a cuanta gente debes,puedes o te apetece invitar a tu boda. Porque vamos a afrontar un problema aún mayor pero facil de resolver. ¿Cómo los colocamos?.

No te preocupes, aunque en este momento te parezca una incógnita imposible de despejar, con muchas horas y siguiendo unas normas de etiqueta y protocolo básicas, lograrás colocar cada pieza del puzzle en su lugar.

 1 Mesa presidencial – Suele ser la más sencilla de resolver. En ella se sientan padrino, novia, novio y madrina. Puedes también incorporar algún familiar muy mayor, y no puede faltar el sacerdote si es que está invitado. Suele situarse en el lugar más visible del salón y no hay normas establecidas en cuanto a su forma. Independientemente de que sea redonda o rectangular, debe destacar decorativamente frente al resto. Su adorno floral o sus velas, e incluso su mantelería, debe estar acorde con la importancia de sus comensales.

 2 Colocación libre – Si eliges esta opción, debes tener en cuenta que se pueden dar situaciones un tanto desagradables. Sólo es recomendable en una boda con pocos invitados, familiares allegados o grupos de personas muy afines que no van a tener ningún problema de relación. En este caso, resulta agradable elegir una celebración con buffet, que puede prestarse, con total libertad, al cambio de mesa, por ejemplo, a los postres.

 3 Colocación por mesas – Esta es la disposición más trabajosa para los novios, pero sin duda la más correcta y la más usada en celebraciones con muchos invitados. Dependiendo del número de personas que quepan en cada mesa, te facilitará el trabajo clasificar a tus invitados según sean familiares, amigos, compañeros de trabajo, antiguos compañeros de colegio, compromisos de tus padres, pandilla del verano, etc. Todos ellos irán ocupando tus mesas, pero inevitablemente no todos los grupos están formados por la misma cantidad de personas, y aquí es donde debes emplearte a fondo. Utilizar a vuestros hermanos y también a vuestros primos para completar huecos, seguro que ellos están dispuestos a ayudaros y vuestros invitados se sentirán muy honrados de contar en su mesa con personas tan importantes para los contrayentes.

Otra pista importante que consigue una mesa animada, es la de agrupar a personas que se encuentren en situaciones vitales parecidas : los solteros, los recién casados, los que estrenan paternidad.

Si invitáis a vuestros jefes, reservarles una mesa especial, en la que haya algún familiar cercano, e invitados que por su estatus profesional o por su edad, tengan estilos de vida similares.

 

 4 Colocación por tarjetas –Si quieres dar un golpe de efecto definitivo y dispones de tiempo, “reserva” con el nombre de cada invitado, mediante una tarjeta colocada en la mesa, el sitio que le corresponda. Escribe los nombres con tu puño y letra. Es un detalle precioso que hará tu boda más especial y reflejará el cariño que has puesto en todos los preparativos.