NO PIERDAS LOS PAPELES

No todos los preparativos de una boda consisten en algo tan apetecible como decidirnos entre un menú, un modisto o un fotógrafo determinado. Ojalá fuese todo tan agradable, pero existen una serie de trámites legales que no es posible eludir. Hay que pasar por ellos. aquí te informamos del famoso “papeleo”.

Si piensas contraer matrimonio por la Iglesia, será la parroquia elegida, el primer lugar donde debes acudir para planificar el conjunto de tu boda. La agenda del sacerdote juega un papel importante en tus planes. El te dirá los días y las horas disponibles en su parroquia y así, podrás acoplar el resto de tu celebración. Los documentos requeridos para completar tu expediente matrimonial serán: partida de bautismo, certificado de estado civil, certificado de empadronamiento, DNI y justificante del cursillo prematrimonial.

Tienes que tener muy en cuenta que los llamados cursos de formación prematrimonial son imprescindibles para casarse por la Iglesia. Son obligatorios y gratuitos, y puedes realizarlos en la parroquia que desees. Su duración depende de lo estipulado por cada una de ellas. Es decir, entre un año y un día.

Puedes consultar la planificación y los horarios de los cursos de todas las parroquias de tu ciudad si entras en la web de tu Arzobispado. Una vez reunida toda la documentación se publican las amonestaciones en la parroquia de ambos cónyuges, para ver si hay algún impedimento al enlace. Y en caso negativo, ya se puede celebrar la boda religiosa.Si lo que deseas es celebrar un matrimonio civil, deberás comparecer con tu pareja, acompañados de dos testigos, eel Registro Civil de tu ciudad. Todos debéis estar provistosdel Documento Nacional de Identidad. Es imprescindible para la tramitación del expediente que, al menos, uno de los dos esté empadronado en la localidad donde hayáis decidido celebrar vuestra boda. Deberás adjuntar en todo caso los siguientes documentos:
CERTIFICADOS LITERALES DE NACIMIENTO DE LOS CONTRAYENTES.
CERTIFICADOS DE EMPADRONAMIENTO.
DNI O PASAPORTE O UNA FOTOCOPIA DEL MISMO.

Debes saber que en caso de que uno de los dos sea divorciado o viudo, tienes que aportar, además de lo anterior, certificado de matrimonio con nota de divorcio o certificado de defunción del cónyuge según el caso. Si uno de los miembros de la pareja es extranjero, se exige presentar certificado de nacimiento legalizado por la autoridad competente de su país, y pasaporte en vigor.

 Ya que estamos metidos en trámites legales, no estaría de más pensar con detalle durante el tiempo que se prolonguen los preparativos de vuestra boda, a cuál de los regímenes económicos matrimoniales os conviene acogeros. Lo de contigo pan y cebolla está muy bien, pero hay que ser prácticos.

Esto quiere decir, que cada uno es el propietario de lo que posea, o de lo que ingrese después de casarse. No necesitará el acuerdo de la pareja para realizar cualquier tipo de operación o transacción con sus bienes. Esta modalidad es aconsejable para las parejas que tengan ingresos elevados, si uno de los dos realiza algún tipo de actividad empresarial con riesgo, y también para los que tienen hijos de anteriores matrimonios.
Por la sociedad de gananciales, se hacen comunes para el marido y la mujer las ganancias o beneficios obtenidos por cualquiera de ellos. Se excluyen las propiedades que se tuvieran antes y también las que procedan de herencias y donaciones.

Si os decidís por el régimen de participación, cada miembro de la pareja adquiere el derecho a participar en las ganancias obtenidas por su consorte durante el tiempo del matrimonio. A cada cónyuge le corresponde la administración, disfrute y libre disposición tanto de los bienes que le pertenecían en el momento de contraer matrimonio como de los que puedan obtener después por cualquier título (donación, herencia, compraventa…).

En cualquier caso, y decidas lo que decidas, siempre podrás modificar o sustituir tu régimen económico matrimonial cuando lo desees. Solo tendrás que acudir a un notario para que otorgue las capitulaciones matrimoniales, que han de constar en escritura pública para su validez.
Todos estos trámites burocráticos no son complicados, pero requieren su tiempo y debes colocarlos como prioritarios.
¡Ánimo y ¡no pierdas los papeles!