COSTA RICA

COSTA RICA; del Caribe al Pacífico

Vastas extensiones de selvas vigiladas por volcanes humeantes, aguas termales y reservas naturales, bosques nubosos y playas salvajes dan cobijo a indómitas formas de vida en uno de los países con mayor diversidad y mejor conservados del mundo: Costa Rica. El paraíso del ecoturismo y la aventura. La tierra que se viste de un verde perenne para dar la bienvenida a aquel que anhela adentrarse en la hermosa filosofía de la ¡Pura Vida!

El viaje comienza en el corazón enérgico de Costa Rica: en el Parque Nacional Arenal. En las llanuras del norte, el viajero NUBA encuentra su alojamiento frente a uno de los volcanes más activos del planeta. Ver sus erupciones de lava descendiendo por sus laderas, en la oscuridad de la noche, es un espectáculo natural inigualable… Pequeñas luces incandescentes acompañan la velada.

 Aventura y relax en el P.N. Arenal

El bosque tropical y sus cascadas toman una nueva dimensión vistos desde las copas de sus árboles haciendo canopy. Momentos de aventura que le llevarán por encima de los 30 metros de altura descubriendo con vista de pájaro su abundante biodiversidad. Monos aulladores, iguanas, tucanes... una gran variedad de especies habitan la selva costarricense. Por la noche y tras la dura jornada, momentos de mimo y relax le esperan en las piscinas y cascadas naturales de sus balnearios de aguas termominerales. Un baño relajante donde la luz de las velas es sustituida por la intermitente lava del volcán Arenal.

 El monte nuboso de Monteverde

Un tranquilo paseo en lancha privada atravesando la laguna del Arenal, le llevará a través de un exuberante y verde paisaje hasta la reserva biológica de Monteverde, anidada en lo alto de las montañas de Tilarán. Las neblinas envuelven el bosque nuboso en un sugerente halo de misterio. El viajero aguarda, entre la espesura de la selva la escurridiza presencia del hermoso quetzal. El día acaba, desde el balcón privado de la habitación, las vistas del Golfo de Nicoya son inmejorables y la calma del spa hace perder la noción del tiempo aletargando los sentidos…

 Espíritu Tico

San José conserva interesantes museos, parques y buenos restaurantes, que acentúan su verdadero tesoro: el carácter tico de sus gentes, que hace que el viajero sólo encuentre amabilidad durante el itinerario que van trazando sus pasos.

Convertido en un emblema de naturaleza salvaje, Corcovado cautiva con sus reservas naturales de manglares, pantanos y bosques que albergan, entre otras especies, cocodrilos y tiburones de mar, serpientes, y felinos como el jaguar y el ocelote. Un auténtico laboratorio viviente y centro de educación medioambiental.

En avioneta, y navegando por el río Sierpe y por la costa del Pacífico, se accede a la reserva privada, diseñada por un naturalista e integrada en perfecta armonía con el bosque lluvioso que la rodea, donde se encuentra un lodge único. 

 Puro caribe colonial

Mientras degusta un suave cóctel tropical y escucha las explicaciones sobre el bosque húmedo más grande del Pacífico americano, el viajero observa, desde la terraza del alojamiento, las largas costas de inusual belleza y diversidad biológica de Costa Rica. Relucientes playas doradas, aguas transparentes que esconden increíbles fondos marinos, villas con sabor colonial devorados por inmensos jardines de pura selva... Un oasis donde descansar y compartir, durante agradables charlas y exquisitas cenas, las intensas experiencias vividas. 

 El desove de las tortugas

Situado en una región remota de la zona norte del Caribe costarricense, Tortuguero es el reducto más importante para la cría de tortugas. De las ocho especies de tortugas marinas que existen en el mundo, seis habitan en el país, y cuatro en éste famoso parque nacional. Angostos caminos, canales y ríos, fluyen paralelos a la costa, surcando la amazonía permitiendo distinguir entre la vegetación una enorme variedad de especies, como monos aulladores, iguanas, tucanes, caimanes y aves acuáticas.

Uno de los mayores atractivos del parque es el espectáculo que brinda cada año, de julio a noviembre, el desove de las tortugas. El mejor momento para observar a las crías saliendo del cascarón es la noche, y las imágenes resultan sobrecogedoras. 

Costa Rica es, sin duda, un destino perfecto para todos aquellos que quieran realizar actividades diferentes a las de un viaje convencional. Una experiencia única que dejará huella en sus vidas.

 Un auténtico espectáculo de vida

Recorrer sus frondosas junglas y tranquilas costas a lomos de un caballo; realizar trekkings por senderos habitados por monos, perezosos, coatíes y las especies más diversas; jornadas de buceo y snorkel en auténticos “jardines” de coral, trayectos en lancha para observar de cerca tortugas y delfines o inolvidables atardeceres en playas prácticamente vírgenes… El viajero se maravilla observando, lejos del ajetreo de la civilización, esta combinación única de ecosistemas terrestres y oceánicos.

 Entre selvas y volcanes

Caldeadas selvas tropicales, impetuosos ríos montañosos, humeantes volcanes, cascadas que se precipitan hacia el mar…La aventura y la pura vida están aseguradas en Costa Rica.