NAMIBIA

 

Cuando el sol comienza a elevarse sobre los paisajes lunares de Namibia, los colores del desierto más antiguo del mundo tornan del rosa al ocre y del naranja al cobrizo dejando sin aliento a quien lo contempla desde las alturas. Sus dunas caprichosas avanzan en silencio hacia el horizonte esperando encontrarse en la orilla con las frías aguas del mar Atlántico…

UN PASEO POR LAS NUBES Nadie conoce mejor Namibia que NUBA y esta ventaja le permite ofrecer a sus viajeros una experiencia única llena de sorprendentes detalles. Viajar con NUBA tiene el atractivo de hacer el recorrido primordialmente en avioneta, con la ventaja de evitar largas carreteras y horas de viajes pero, sobre todo, de adentrarse en lo extraordinario a vista de pájaro. El paisaje de Namibia es el más auténtico del continente africano por su geografía indemne a la conquista del turismo masivo que, todavía, no ha llegado a esta región. De hecho, la constitución vigente de 1990 destaca por ser una de las primeras en incorporar la protección medioambiental en su texto.

Nada más aterrizar en Windhoek, a 1.650 metros de altitud, la modernidad de sus edificios y calles se entremezcla con el evocador aire colonial que conservan algunos de sus edificios. Estos contrastes son los que reciben al viajero NUBA en la capital de Namibia. Después de dejar las maletas en el suntuoso hotel Olive Grove, podrá disfrutar de un paseo por el que sus habitantes llaman el distrito histórico. El edificio más antiguo de la ciudad es una prominente fortaleza blanca y, si quiere vistas panorámicas para este día de descanso, el viajero puede optar por recorrer el Paseo Hofmeyer, a través del Valle de Klein Windhoek, con una impresionante vista de la ciudad y una bonita flora y fauna avícola. Los amantes de la artesanía encontrarán en el viejo edificio “Breweries Sudoeste” el Centro de Artesanías de Namibia.

La primera reserva privada que se visita esta en el Okonjima Bush Camp. Especializada en guepardos y leopardos, es el lugar idóneo para emprender el safari fotográfico a través de la magia de la naturaleza en plena libertad. Comienza así un recorrido por las mejores reservas privadas del país. El siguiente destino, y a solo una hora de vuelo en avioneta, será Etosha, el parque nacional más grande, donde se encuentra toda la sabana africana : antílopes, kudus, cebras, ñus, leones, elefantes, jirafas, gacelas....

El viajero NUBA se alojará en los primeros lodges de super lujo cuyas suites ocupan plataformas totalmente integradas con la naturaleza. Conocer el lado salvaje de África pero con la seguridad asegurada lo convierte en una aventura de placer puro. Dormir a la intemperie pero con la tranquilidad de la vigilancia de los rangers, el viajero se encontrará como en un sueño arrullado por el sonido de las estrellas que plagan el firmamento en el silencio del desierto. Estos lodges se sitúan a escasos metros de los waterholes, un tipo de abrevaderos naturales que se crean debido a la escasa pluviometría donde se reúne toda la fauna, creando un espectáculo de una belleza singular para los viajeros.

LAS CATARATAS EPUPA La siguiente parada en nuestro itinerario será para conocer otra de las maravillas de Namibia y por la que merece la pena visitarla: se trata de las cataratas de Epupa. Aquí, el viajero NUBA, practicará el rafting por la mañana, dará un paseo por la tarde o se relajará en el Epupa Falls Lodge. Estas cataratas del desierto norte están en las riberas del río Kunene y salvan desniveles consecutivos durante más de un kilómetro a lo largo de un paisaje dibujado por una vegetación tropical con hermosos palmerales. A su paso forman piscinas naturales en la rocadonde resulta muy agradecido darse un baño y descansar al sol.

UN CONCEPTO DE LA VIDA DIFERENTE La tranquilidad del desierto esconde la vida salvaje a los ojos del viajero despistado pero para el que es más atento, Namibia enseña un concepto de la vida diferente que se aprende observando a sus animales y la fauna. Un ejemplo de la inteligencia animal es la simbiosis que existe entre las acacias y las hormigas, las acacias forman nidos de un material similar al corcho con forma de bolas donde se resguardan las hormigas. Su enemigo común es la jirafa que tiene una lengua azulada y alargada extraordinariamente capaz. Las hormigas se defienden picándoles y así las alejan.

Al contrario de lo que pensamos, los elefantes se revelan como animales caprichosos y frívolos. Es habitual ver como alargan su trompa para coger la fruta de los árboles y en este esfuerzo tiran el árbol dejando espacios arrasados a su paso. Sin embargo, nos los imaginamos como animales tranquilos e inocentes, duchándose unosa otros con sus eficaces trompas en una charca en interminables baños de agua que completan luego con baños de polvo para despistar a los parásitos que van a la humedad.

Otro ejemplo es un escarabajo que sobrevive en el desierto gracias a una habilidad que ha inspirado a un grupo de científicos británicos a desarrollar ciertos trucos hidráulicos. El animal en cuestión, conocido como Oypuca, trepa a lo alto de la duna y recolecta agua potable de la niebla en su espalda que las protuberancias y hoyos de su cuerpo canalizan hasta su boca.

LA TIERRA DE LOS DAMARAS Namibia es una de tierra impregnada del espíritu alemán contagiado por la gracia de influencias africanas. Su población es realmente pequeña aunque hay que tener en cuenta que no tiene ni 30 años de historia y que en estos momentos está en el poder su segundo presidente y que sólo hay un partido político. En el nivel más alto de la evolución humana en el territorio hostil del desierto se encuentran algunas de las etnias más antiguas del planeta: bosquimanos y himbas. Existe un contraste enorme entre las poblaciones de las ciudades costeras y las de Damaraland.

En Skeleton Coast, la costa de arena que es rota en el río Kunene y que posee una increíble vegetación verde, viven los himba. Se trata de una población amable que recibe al viajero con una naturalidad sorprendente. Están muy bien organizados y viven del pastoreo y de la recolecta. Las mujeres son entrañablemente femeninas, recias pero muy coquetas, algo que se ve enseguida ya que están continuamente embadurnándose con arcilla.

Cuando el atardecer cae sobre las lomas, el tono pardo de las pieles de sus mujeres cobra un rojizo más intenso. Sus cuerpos esculturalesuntados de arcilla llaman en seguida la atención. Son, sin duda, las mujeres más bellas de África. En Damaraland por contraste, a poco más de 100 kilómetros y en la siguiente parada del viaje, viven los damaran. Esta tribu se caracteriza porque tienen el lenguaje más primitivo del mundo: el lenguaje de los “clic”. Viven en el desierto en cabañas de piedra: una forma de vida que hay que ver para poder entender. No es muy fácil verles ya que son gente muy ocupada. Su estructura mental es muy diferente y viven el día a día como si fuera el último. Sus conocimientos sobre la tierra son asombrosos y curiosos, pueden curarse de la exetizemia con hierbas o conseguir agua a partir de huevos de avestruz que, inexplicablemente, saben encontrar y desenterrar a su paso por el desierto. Un detalle que sorprenderá al viajero NUBA es que su vestimenta se compone de harapos que son parte de la ropa que recibieron hace años como ayuda de los alemanes.

En el desierto de Damaraland está prevista la llegada a la zona de los petroglifos, una maravillosa galería prehistórica con pinturas sobre la roca donde hace tiempo los pobladores bosquimanos enseñaban a los niños el arte de sobrevivir y de cazar. La ruta por el desierto continuará con un recorrido siguiendo el rastro de los elefantes.

Al día siguiente, dibujada por la corriente antártica se presenta en el horizonte del viajero Swakopmund. Se trata de una ciudad costera y uno de los mejores caladeros del planeta. Conserva las influencias alemanas y, por eso, su población viste con ropa bávara manteniendola estética alemana da hace casi 100 años. Por la mañana se sale en catamarán por la bahía de Walvis Bay, de aguas tranquilas pero tan frías que no invitan al baño. Por la tarde, completarán la jornada con una travesía en Quads por el desierto.

Para terminar el viaje, saldremos en avioneta en dirección al desiertomás antiguo del mundo: Sossusvlei. Aquí esta otra de las grandes maravillas de Namibia: el paisaje insuperable de la laguna muerta de Deavlei. Tres elementos componen este magnífico cuadro: el suelo de piedra totalmente plano y blanco debido a que fue cubierto por un volcán hace más de 500 años, las acacias petrificas que emergen inexplicablemente de esta tierra sin vida y el fondo de dunas anaranjadas de hasta 350 metros sobre el cielo azul. Y para sucumbir al encanto de Namibia, nada mejor que acabar en el Parque Natural Namib Naukluft.

EXPLORANDO NAMIBIA Existen pocos lugares en el mundo que puedan competir con la sorprendente e inhóspita belleza de Namibia.
Desde la blancura de los paisajes salinos de Etosha hasta el rojo más vivo de Deavlei, pasando por sus bosques petrificados y costas plagadas de restos de naufragios, todo es posible en esta tierra de enormes contrastes. Un lugar único para los safaris en todo terreno por el desierto, las jornadas de raftting por sus ríos caudalosos y los inolvidables encuentros culturales con las tribus más antiguas del continente africano.
Por su geografía indemne a la conquista del turismo masivo; por su sábana de arenas rojizas, doradas y ocres que se funden en el horizonte con las azules aguas del océano Índico; por el poder de sus cielos locos… Namibia se ha convertido en un paraíso para los fotógrafos. Lodges de súper lujo, cuyas suites ocupan plataformas integradas con la naturaleza, a escasos metros de los waterholes, donde se reúne toda la fauna a beber.