VIETNAM Y MALDIVAS

 

Tras los nervios y los preparativos de la boda llega el momento más esperado por los novios: La Luna de Miel. Nada puede fallar en este tiempo de descanso, placer y dedicación plena a la pareja. El mimo y los pequeños detalles serán imprescindibles para hacer realidad el viaje que siempre soñasteis.

VIETNAM

El territorio de la República de Vietnam es una franja de tierra que besa el mar de China, en el oriente del Oriente, allá donde la península Indochina se acaba y convierte en agua. Este país alargado tiene una población de 72 millones de habitantes. Vietnam es una de las superpoblaciones mayores del planeta, un hervidero de gente dispuesta a comerse el mundo cada día bajo su Non La, un sombrero cónico confeccionado con paja de arroz, que lo mismo sirve de paraguas que de parasol.
Su territorio, variado como pocos, incluye áreas semidesérticas donde las cabras ramonean y los cactus dominan un paisaje costero de amplias dunas arenosas. Los deltas del Río Rojo y del Mekong ocupan una gran parte de la superficie total y la costa se extiende a lo largo de 3.260 Km., repletos de bahías de aguas transparentes y las playas flanqueadas de cocoteros y casuarinas, mientras miles de islas e islotes tropicales se reparten a escasos kilómetros del litoral.

LA BAHÍA DEL DRAGÓN DESCENDENTE

Para aquél que descubra Vietnam navegar por la Bahía de Halong es el broche de oro de un viaje inolvidable. Pocos paisajes tienen la magia de esta bahía deslumbrante donde miles de islas surgen del agua como torres veladas de bosque. Al ser tantas, el paisaje cambia a medida que navegamos, creando a cada paso nuevas perspectivas que nos hacen no poder dejar la máquina de fotos.

DONDE EL TIEMPO SE DETIENE Poco importa el tiempo que haga. Si luce el sol, la vista es incomparable. Pero si como es habitual está nublado, la paleta de verdes adquiere una fosforescencia especial, un brillo distinto que pinta de pura belleza el paisaje de la bahía.

A veces es la bruma la que nos hace perder la noción de distancia y realidad, convirtiendo nuestro viaje en una continua sorpresa según se nos van desvelando las formas de las islas. Si mediada la navegación se disipa la niebla el sobresalto es aún mayor, ya que nuestros ojos comienzan a encajar las piezas de un rompecabezasde ensueño.
Al atardecer, tal vez, tai chi en el barco o una cena de marisco fresco, lejos del gentío, en la acogedora terraza. El junco se aleja lentamente y nos sumerge entre miles de islotes calcáreos y románticos.

 A la magnificencia del paisaje se une la vida colorista que salpica de cotidianeidad la bahía. Ya sea un junco de pescadores o unos muchachos trepando por un frágil andamio a la búsqueda de nidos de golondrinas, todo en Halong es un breve resumen de la vida de Asia, más tranquilo, sin el fragor de todas sus ciudades. Un poco de paz en un continente donde la vida bulle más ruidosa que en otros lugares.

LA LEYENDA DEL DRAGÓN DE JADE Como no podía ser menos, un lugar con la magia de la Bahía de Halong tiene un origen de leyenda. Se dice que fue creada por un grupo de dragones que bajaron del cielo y lanzaron una lluvia de perlas sobre el mar. Al contacto con el agua, las perlas se convirtieron en islas de roca que impidieron el avance de un terrible ejército invasor.

MALDIVAS

 El viajero llega hasta las mismísimas profundidades del mar y allí, disfruta de una comida de lujo, relajado, rodeado de peces de colores en un restaurante submarino. Maldivas, con sus interminables playas de arena blanca, sus villas de lujo... es un paraíso inagotable.
Desde actividades acuáticas como el buceo, snorkel, kayaks,canoas, pesca altura...hasta degustar exquisitos zumos viendo derretirse el sol en las aguas cristalinas. La esmeralda del Océano Índico espera paciente.