Victoria Swarovski se casó

La boda de la heredera de Swarovski es candidata oficial al premio a la boda más glamurosa del año. La heredera de la famosa familia de cristales se han casado y tenemos todos los detalles.

Toda novia brilla el día de su boda pero cuando eres la heredera del imperio Swarovski brillas más fuerte.
Victoria Swarovski se casó este fin de semana y a su boda no le faltaron detalles. No se escatimó en gastos y la celebración duró tres días. Como era de esperar, los cristales estuvieron muy presentes en la boda. Victoria se casó con su amor de la infancia Werner Mürz, y como buena princesa Swarovski lució un vestido de 800.000€.
Una wedding weekend en italia lleno de lujos que comenzó con una preboda en el Hotel Falesia, en Portopiccolo, a pie de playa cuya temática era “pasta y amor” y cuyo dress code era rojo (para las mujeres) y blanco (para los hombres).
Al día siguiente se celebró la ceremonia en la catedral de San Giusto en Trieste y después, el banquete en una villa italiana de ensueño, a unos 30 km de la catedral.
La decoración seguía la línea de la boda y era todo glamour. Detalles llenos de cristales de Swarovski, tarta de 5 pisos, fuegos artificiales, damas de honor a juego… a la multimillonaria austríaca no le faltó de nada. Incluso, aprovechando su faceta de cantante, se montó un mini concierto muy cool.
Ella es la heredera del brillante imperio de piedras preciosas y se puede permitir tirar la casa por la ventana.

La novia ha decidido donar su impresionante vestido por una buena causa.
Pero esto no acaba aquí, la heredera austríaca de 23 años se casaba con el amor de su vida, a quién conoció hace siete años y la ocasión merecía no uno sino tres vestidos impresionantes. Un vestido tipo halter asimétrico en color rojo con brillantes para la preboda y uno lencero y recto (también recubierto de cristales) para la fiesta por la noche.

Según terminó la boda, la parejita presidió un brunch de despedida y puso rumbo a la Costa Azul francesa a bordo de un yate de lo más lujoso para disfrutar de su luna de miel.